Equípate, restaurantes, reflexión de empresarios

Hace unos días tuve la oportunidad de hablar con un empresario de Bogotá, dueño de uno de los restaurantes emblemáticos y tradicionales de la ciudad. Charlamos sobre la situación generada por el COVID 19 y en su decisión de cesar operaciones mientras pasan estos momentos de incertidumbre.

Pude rescatar varias cosas que les quiero compartir, ya que cada espacio que tenemos para hablar con emprendedores y empresarios del sector de la gastronomía podemos aprender lecciones que, en tiempos de crisis, nos pueden generar valor.

  1. Este restaurante lleva más de 20 años funcionando cerca de la zona del Parque de la 93, llamó mi atención que tiene equipos en su cocina, como hornos, refrigeradores y apoyo al procesamiento que datan de 20 a 16 años de antigüedad. Al iniciar su operación y realizar su primera inversión su visión de largo plazo y el afán por entregar productos de calidad lo llevaron a comprar los mejores equipos, duraderos y efectivos pasando a segundo plano el costo de los mismos.

 Me fue no imposible reflexionar sobre las decisiones que tomamos en el momento de abrir puertas a un establecimiento de comidas, comprar estos equipos, aunque en su momento representaron una importante inversión, al largo plazo se manifestaron en activos del negocio que aportaron valor, el hecho de no pedir cambio en el corto y mediano plazo hizo que fueran compras eficientes, pensadas en crear marca y crecer con el negocio a lo largo del tiempo.

Vale la pena invertir en el hoy para que en el futuro cercano no tengamos que estar realizando renovaciones o gastar en reparaciones o mantenimientos correctivos.

  1. Este empresario fue fuente de empleo de cientos de personas a lo largo de estos 20 años de historia, ha pensado en la difícil decisión de cesar operaciones y le inquieta el bienestar de quienes lo han ayudado a crecer con su trabajo.

Valorar el personal es fundamental en todos los negocios y los restaurantes no pueden ser ajenos a ello, si vamos a cerrar operaciones, generemos ambientes que les permita a las personas encontrar escenarios nuevos. En este caso se les dio la oportunidad de comprar algunos equipos del restaurante, que se encuentran funcionando perfecto, para que los despidos se conviertan en emprendimientos, se dieron concejos de cómo surgir y se dieron facilidades de pago en sus inversiones iniciales.

Como empleadores somos responsables de crear comunidad y de construir relaciones gana – gana, aún cuando nuestro negocio pase por un momento difícil.

Nos encontramos en un momento histórico; tomar la decisión de abrir o cerrar un negocio, acarrea una inmensa responsabilidad, si estas iniciando es indispensable pensar a largo plazo y asegurar el corto plazo para la supervivencia del negocio; si estas cerrando, hacerlo de forma responsable, legal y organizada, esto permite tener círculos leales que en el futuro pueden representar oportunidades de alianzas.

Por último, si estas leyendo esto, quiero darte una voz de esperanza, el sector gastronómico es versátil y agradecido, solo debemos unirnos para volver a entregar experiencias increíbles, hacer competitivo nuestros negocios y no destruirnos entre sí.